Sexología

¿Es bueno tener Fantasías Sexuales?

Fantasías sexuales

¿Qué son las fantasías sexuales exactamente?

Las fantasías hablan de las ganas de sexo.

Se trata de pensamientos basados en imágenes eróticas o recreaciones mentales de algún momento íntimo que se producen de forma voluntaria o involuntaria en nuestra mente.

En términos más técnicos: las fantasías sexuales tienen que ver con esas representaciones mentales creadas de forma consciente o inconsciente, cuyo tema principal son las relaciones sexuales. Sigmund Freud las definió como «representaciones no destinadas a ejecutarse”.​

 

¿En qué nos beneficia tener fantasías sexuales?

Cuando fantaseamos, en nuestro cerebro, se activan las mismas áreas que cuando lo practicamos. Por eso, fantasear aumenta nuestra capacidad de experimentar físicamente sensaciones muy placenteras.

Las fantasías siempre van a suponer un extra para nuestra sexualidad tanto a nivel individual como en pareja.

También nos permiten disfrutar mucho más durante la masturbación.

No podemos olvidar que es nuestro cerebro el que controla todo el proceso de principio a fin. Por eso, el placer comienza siempre en la cabeza, y no en los genitales.

Trabajar nuestro erotismo a través de las fantasías sexuales, es muy beneficioso en momentos de bajo deseo sexual, entre otros trastornos.

Pero el mayor beneficio que obtenemos, es el de poder vivir nuestros deseos más íntimos, sin comprometer nuestra relación de pareja, nuestra seguridad y nuestra salud.

 

¿Cuáles son las fantasías sexuales más comunes?

Tríos, sobre todo de un chico y dos chicas.

Sexo con alguien desconocido, el típico aquí te pillo aquí te mato con esa persona que tanto nos atrae en cualquier baño de algún local.

Sexo con alguien famoso. Quién no tiene un icono sexual con quien le encantaría ir a cenar y algo más.

Sexo con un amigo o compañero de trabajo. Ya sabemos que a veces surge el feeling con el día a día. Y que si se trata de un amor prohibido el morbo es aún mayor.

Sexo con otra mujer. Esta es una fantasía de las mujeres. Y no significa que haya cambiado su orientación sexual.

Que nos vean teniendo sexo. Hay gente a la que le pone muchísimo ser observada.

Sexo con prácticas de dominación. Desde la famosa trilogía del Sr Grey, esposas, látigos, fustas y demás elementos de castigo y dominación elevan la temperatura a niveles insospechados.

Sexo en grupo. O lo que es lo mismo, la orgía de toda la vida.

 

¿Qué ocurre cuando hacemos realidad una fantasía?

Que deja de ser una fantasía.

Las fantasías son deseos eróticos no destinados a realizarse. Con ellas alimentamos nuestro deseo sexual y elevamos nuestra excitación y nuestro placer.

Pero es cierto que, si una fantasía que es recurrente y apetece mucho, vamos a aprovechar cualquier ocasión que se tercie para hacerla realidad.

Lo que no podemos adivinar, es que, en muchos casos, la práctica no tiene mucho que ver con lo que habíamos imaginado. Descubriendo que aquello que tanto nos excitaba en nuestra mente, ha perdido “la gracia” porque ahora sabemos que realmente no nos gusta. Porque en nuestra cabeza todo es perfecto.

 

Y si yo no tengo imaginación ¿qué hago para tener fantasías?

Recurrir a cualquier recurso que tengas a tu alcance. La mayoría de las personas recurren al cine porno. En mi opinión es mucho más diverso y gratificante leer una novela erótica. Las hay para todos los gustos.

 

No te pierdas el siguiente vídeo, en él hablamos sobre fantasías sexuales 😉

 

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